¿PODEMOS MEJORAR LA COHESIÓN GRUPAL (Y LA MENTE) A TRAVÉS DEL TRABAJO FÍSICO?


Preparación Mental Jugador y Entrenador Preparación Mental

 

 

La cohesión grupal es a menudo evocada como pieza clave para el desempeño.

Los estudios demuestran que existe una correlación entre la cohesión y el desempeño.

La cohesión grupal puede ser más efectiva en el partido... ¡pero también en el entrenamiento!

 

→ Conociéndonos mejor, aceptando más fácilmente los comentarios del entrenador y de los compañeros, respetando más a los otros.

Esto crea un “ambiente de trabajo” que permite la calidad del trabajo.

 

Hay diferentes maneras de desarrollar la cohesión grupal. Una de ellas es el trabajo físico.

 

¿Cómo puede el trabajo físico mejorar la cohesión (y la mente)?

A veces, se puede trabajar en la preparación física para mejorar la cohesión del grupo y las mentes de los jugadores.

De hecho, una sesión física difícil, por ejemplo, un trabajo de acido láctico que no es un objetivo “específico” en el fútbol (porque los esfuerzos encontrados durante un partido no serán lácticos, o muy poco) puede hacer las veces de “fortalecimiento mental” en el entrenamiento.

Efectivamente, los jugadores tendrán que superarse, recurrir a recursos a veces insospechados, luchar mentalmente contra sí mismos para superar sus límites.

Este tipo de trabajo también desarrollará la cohesión entre los jugadores (los jugadores se animarán a terminar juntos el ejercicio).

Desde una meta personal (terminando el ejercicio para uno mismo), pasamos a una meta grupal, una meta común (terminar todos el ejercicio).

Ver a sus compañeros en la dificultad también hace que frecuentemente los jugadores se destaquen por los valores de ayuda mutua y solidaridad.

Y cuando alguien nos ayuda, nos apoya, tenemos muchas más ganas de “retribuirle” lo que ha hecho por nosotros.

Se pone en marcha entonces un círculo ejemplar: el compañero nos ve en dificultades, quiere ayudarnos, luego nosotros queremos ayudarlo, y a la vez él quiere ayudarnos…

 

Hay un impacto de la mente en lo físico, pero lo contrario también es cierto…

Hace mucho tiempo que sabemos que se crean vínculos entre jugadores que “babean juntos”.

 

Por ejemplo, el entrenador mental del equipo de rugby de Clermont Ferrand contó que cada temporada ofrece a los jugadores una prueba, un desafío (¡bastante difícil!) Para crear primeramente la cohesión del grupo y, en segundo lugar, mostrar a los jugadores que tienen más recursos mentales de lo que piensan.

 

Por otra parte, a un nivel más individual, después de una gran sesión, el jugador que ha sufrido y alcanza una meta que le parecía difícil puede alimentar legítimamente un sentimiento de autoestima.

En otras palabras, una sesión difícil también puede ser similar a una “fortalecimiento mental”.

Tomar en consideración los aspectos mentales en el proceso de entrenamiento es una herramienta al servicio del juego y del fútbol en general.

Parece interesante inspirarse en este tipo de práctica para crear cohesión (y desarrollar cualidades mentales).

 


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